sábado, 16 de octubre de 2010

MIDITACION TANTRA



Tantra: La Meditación Fortalecedora


La meditación fortalecedora es uno de los secretos tántricos más profundos y a la vez más simples para mantener la energía amorosa en una relación. Es una forma física de comunicación que practican los tántricos por lo menos dos veces al día. La mayoría de las parejas occidentales que están separadas durante el día, practican este ejercicio normalmente por la mañana, antes de levantarse de la cama, al final de la jornada de trabajo o cuando vuelven a verse, y/o antes de dormirse. Esta conexión puede ser o no sexual; su objetivo consiste estrictamente en nutrirse el uno al otro e intercambiar energía e intimidad.



Las parejas acostumbran a tener actividad sexual de "todo o nada". O lo "hacen", y van hasta el final, o no hacen nada. Por alguna razón, muchas parejas piensan que el placer de besarse apasionadamente, de tocarse el uno al otro, significa sólo una cosa, y debe llevar a sólo una cosa. A menudo la meditación fortalecedora crea una actitud en las parejas y un ambiente a su alrededor que les hace más abiertos a una unión sexual de lo que podrían haber estado antes. Si el tiempo lo permite, muchas parejas continúan este rito hasta llegar a una expresión sexual completa. Pero el acto sexual no es el objetivo de esta comunicación particular, y no debería ser la expectativa.

Para practicar esta meditación, la pareja adopta la "postura fortalecedora". Para ello deben tumbarse sobre sus lados izquierdos (por razones de fluir de energía, según los textos tántricos), juntos y con el de dentro dando la espalda al que está en el exterior (en forma de cuchara). El que está dentro está envuelto por los brazos del que está fuera. A veces el hombre está dentro envuelto por la mujer, a veces la mujer está dentro envuelta por el hombre; el que sienta más necesidad de ser nutrido, el que haya sobrellevado más estrés ese día o el que esté más cansado, deberá estar dentro.

El propósito de esta postura es crear el equilibrio necesario para la armonía, para favorecer la sincronización en la pareja, para ajustar sus energía separadas de modo que vibren en la misma frecuencia. Juntos de esta forma, con sus chakras alineados de frente a atrás, los dos cuerpos se afinan el uno al otro, y se logra el equilibrio en ellos. La postura variará ligeramente de una pareja a otra, debido a las preferencias y los tamaños y formas de las personas, pero en todos los casos la comodidad es esencial. No debe resultar una postura forzada o incómoda. Si la mujer está sujetando al hombre, su mano derecha podría apoyarse sobre su vientre (tercer chakra) o sobre sus genitales (segundo chakra); su brazo izquierdo podría meterse por debajo de la curva de su cuello (el peso de su cabeza soportado por una almohada, para que ella pueda mover su brazo) y su mano izquierda puede apoyarse sobre su pecho (cuarto chakra), o su frente (sexto chakra).

Mientras están tumbados, cierran los ojos y se relajan. Se tranquilizan las mentes concentrándose en la respiración profunda, en el camino que recorre el aliento. Hay dos técnicas de respiración para esa postura. La primera, utilizada durante los primeros minutos de la meditación, se llama "respiración armoniosa": ambos compañeros inspiran juntos, mantienen la respiración juntos, espiran juntos y retienen la respiración juntos. Durante esta respiración armoniosa el que está dentro es el cuerpo receptivo, aceptando la energía con cada inspiración. El que está en el exterior es el dador, y deberá enfatizar cada espiración, proyectando la energía del chakra desde la parte delantera de su propio cuerpo hacia la parte de atrás del de su amado. Practica tres respiraciones completas (inspirar, mantener, espirar, mantener) en cada chakra, empezando en el centro del corazón. Después centra la atención en el chakra de la frente, luego el el chakra raíz y de allí en cada chakra en orden ascendente, pasando de largo los chakras del corazón y la frente, que ya han sido visitados. Es importante que ambos se concentren en los mismos chakras a la vez.

La segunda técnica de respiración que se utiliza durante la segunda parte del jercicio se llama "respiración de carga recíproca". Esta vez uno inspira mientras el otro espira. De esta forma, durante los segundos en que se mantiene la respiración uno contendrá el aliento que ha inspirado mientras el otro se mantendrá en el momento que ha expulsado el aire. Al practicar la respiración de carga recíproca es necesario se consciente de la energía que imparte el compañero y también de la energía que le devuelves.
La meditación fortalecedora permite que las parejas se comuniquen al menos de tres modos: de forma consciente, piel a piel; a nivel respiratorio, que es más sutil, respiración a respiración; y el modo más sutil, chakra a chakra. Con el tiempo tal comunicación regular crea un tipo de sinergia entre los chakras de la pareja.
El hecho de centrarse en los focos de respiración y de energía parece crear su propia energía. Cuando la pareja completa esta postura meditativa, tienen más energía que cuando comenzó el ejercicio. Cuando se empieza cada día con esta meditación, no sólo se carga la pareja con parte de uno mismo y de esa forma se reafirma la relación, sino que también se empieza el día con amor, creando un ambiente maravilloso para levantarse, y obteniendo una energía extra para afrontar todo lo que el día traiga consigo.

Cuando hayan completado la meditación (debería durar unos 10 minutos), mírense. Mírense uno al otro. No hablen, simplemente mira los ojos del otro. Advierte que ahora los ojos de tu amante irradian luz, otro efecto secundario de la meditación fortalecedora: la luz del amor cuando existe armonía.
No importa cuándo practiquen esta meditación, lo esencial es que se convierta en parte de las rutinas diarias. Esta es la clave para lograr la armonía.

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